Construyendo mi año al estilo de Dios

Construyendo mi año al estilo de Dios

Los inicios de año siempre son particulares, muchos tomamos la decisión de hacer cambios con respecto al año anterior, hacer ejercicio, comer mejor, sacar mejores notas, cambiar de trabajo, iniciar un negocio propio, construir algo, etc. El asunto es que estamos llenos de muy buenas intenciones y cosas muy importantes por hacer, pero francamente muchas veces, quedan en esos deseos y sueños y no los volvemos realidad, iniciamos muy motivados el año, pero al final, nada de nada. Según un artículo de la revista Forbes, una investigación de la Universidad de Scranton, de Estados Unidos, señala que solo el 8% de las personas cumplen sus propósitos al finalizar el año. Que hoy podamos tomar la decisión de aumentar ese porcentaje o al menos ser parte de ese 8% que sí logra cumplir lo que se propone.

Y Dios siempre tiene una manera muy buena de guiarnos para lograrlo y muchas veces lo que necesitamos de Dios está en la palma de nuestra mano o al alcance de nuestros dedos, pero nos da pereza, hoy quiero recordarte que, La Biblia no es un libro de Autoayuda o Motivación, sino que es La Palabra viva de Dios, Palabra de Vida, pero nos toca a nosotros decidir si queremos que nos transforme, que Dios cambie nuestra vida a través de ella o no.

Con eso en mente lee en tu Biblia Proverbios 16:1-9

Del hombre son las disposiciones del corazón;

Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.

Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión;

Pero Jehová pesa los espíritus.

Encomienda a Jehová tus obras,

Y tus pensamientos serán afirmados.

Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo,

Y aun al impío para el día malo.

Abominación es a Jehová todo altivo de corazón;

Ciertamente no quedará impune.

Con misericordia y verdad se corrige el pecado,

Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.

Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová,

Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.

Mejor es lo poco con justicia

Que la muchedumbre de frutos sin derecho.

El corazón del hombre piensa su camino;

Mas Jehová endereza sus pasos.

El primer versículo nos deja claro la realidad… nosotros pensamos, soñamos, pero Dios es el que hace las cosas posibles. En otras palabras, como dice la versión Nueva Biblia Viva: “El hombre propone y Dios dispone.”

Y es verdad, si vemos este año y esos propósitos como si fuéramos a construir una casa, qué sería lo primero que deberíamos de hacer:

Primero diseñar la casa: Crear los planos, pensar, soñar, desear… pero inmediatamente deberíamos de llevarlos a los ingenieros, al colegio de arquitectos, a la municipalidad, para que nos revisen todo y vean si los diseños están bien o falta algo que agregar, principalmente, para que no se caiga en el primer temblor, o que la parte eléctrica no genere algún corto… que es por lo que más molestan cuando se sacan permisos.

Luego, sigue el proceso de mover tierra, limpiar el terreno, hacer huecos y empezar a colocar las bases, ya sean prefabricadas o chorrear…

Tercero, comenzamos a levantar las paredes, construir lo que se ve, poner los detalles, hacer todo eso que toma tiempo, pero que poco a poco se ve el avance y los que están alrededor también notan.

Y por último y quizás lo que damos por obvio, Habitar, vivir en esa casa que construimos, invitar a gente a visitarnos, hacer fiesta, compartir nuestra experiencia y si nos fue bien pues invitar a otros a hacer lo mismo.

Pero todo eso se ve muy fácil de decir, pero no tan sencillo de hacer.

De hecho, el mismo Jesús fue claro diciendo que para seguirlo y cuando se hace algún plan hay un costo que pagar, hay que sacrificar algunas cosas para que la vida no se vaya solo en sueños. En Lucas 14:27-30 nos recuerda:

El que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.

 »Supongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. ¿Qué tendría que hacer primero? Tendría que sentarse a calcular el costo, para ver si tiene lo suficiente para terminarla,  porque si echa los cimientos y después no puede terminarla, todos los que la vean se burlarán de él.  Entonces dirán: “Este hombre comenzó a construir y no pudo terminar su torre”.

La manera más práctica de no quedarnos solo con los planos o a medio camino con todo lo que planeamos para este año, Dios nos lo muestra en El pasaje de proverbios que leímos al inicio.

Nos devolvemos, porque nos da 10 cosas que podemos hacer bien prácticas, para lograr terminar o iniciar el año con una buena torre, con una buena construcción de sueños y anhelos volviéndose algo concreto y no solo ideas bonitas.

NÚMERO 1: CONTROLAR MI LENGUA

“Del hombre son las disposiciones del corazón; Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.”

Pongamos cada una de nuestros sueños y anhelos, esos planes en las manos de Dios, entreguémoselos a Él, que dejen de ser nuestros, para que Dios sea el dueño de ellos.

NÚMERO 2: REVISAR MIS INTENCIONES

Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; Pero Jehová pesa los espíritus.”

A veces no nos va a gustar lo que encontramos debajo de la alfombra, dejemos que Dios pese si lo que opinamos o queremos es adecuado para nosotros o no, si va en dirección al propósito que Él tiene para nuestra vida.

NÚMERO 3: CONFIRMAR MIS PENSAMIENTOS

“Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.”

Es un asunto de todos los días y de cada momento, podemos ir a Dios para que confirme nuestros pensamientos, no nos vayamos a pura emoción, necesitamos estar conectados con Dios… pensemos si eso que queremos, nos aleja o nos acerca a Dios, nos aleja o acerca a su Palabra y a Sus promesas para nosotros. No se trata de si vamos a sufrir o no, se trata de qué tanto aporta a nuestra relación con Él y con los demás, en el lugar donde Dios quiere que le reflejemos a Él.

NÚMERO 4: RECORDAR QUE AÚN LO MALO TIENE PROPÓSITO

“Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, Y aun al impío para el día malo.”

Esto es algo que muchas veces se nos olvida, creemos que en la vida todo tiene que ir bien… creemos que no es justo que a personas buenas les pasen cosas malas, pero la realidad es que las cosas malas pasan y nos pasan a todos… la diferencia es que cuando Dios está de nuestro lado, Él transforma esas situaciones en oportunidades, en escalones que nos ayudan para bien de alguna manera…. La Biblia está plagada de ejemplos de cómo Dios toma, circunstancias negativas, relaciones tóxicas o malas y las transforma en momentos de bien para quienes le aman, para sus hijos… Para muchos la pandemia, que fue de mal… Dios la ha transformado en bien, ha traído refrescamiento, motivación, unidad, un avivamiento por el que se ha estado orando desde hace bastante…

NÚMERO 5: MANTENERME HUMILDE

“Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; Ciertamente no quedará impune.”

Cuando hayamos levantado mucho de lo que le pedimos a Dios, mucho de lo que soñamos, recordemos mantener la humildad, recordemos, que al entregarlos a Dios dejaron de ser nuestros, sueños para ser los de Él, para que los cumpliese en su tiempo y a su manera y no a la nuestra… Recordemos que sus pensamientos son más altos que los nuestros. Y que son de bien y no de mal para darnos el futuro que esperamos, pero nos toca a nosotros en humildad reconocerle Su poder y majestad…

NÚMERO 6: SIEMPRE HABLAR CON MISERICORDIA Y VERDAD

“Con misericordia y verdad se corrige el pecado, Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.”

La humildad no debe hacer que no defendamos la verdad, somos llamados a construir en la vida de otros, en las relaciones que tenemos día a día, a corregir… Hay pecado en la omisión, en hacernos de la vista gorda. No solo se trata de ser humildes, también en eso que soñamos y construimos debe existir justicia… llena de Misericordia y Verdad es la única manera en la que somos llamados a corregir el pecado, primero nosotros y luego a los demás, recordar que El respeto a Dios a reconocerlo, a temerle (no de miedo de terror), sino de respeto, eso nos alejará del mal… Es pensar que Dios es nuestro jefe, que Él es el dueño y hay que hacer las cosas con excelencia para Él.

NÚMERO 7: EN LO QUE ESTÉ A MI ALCANCE ESTAR EN PAZ CON TODOS

“Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.”

Cuando estamos alineados a Dios aún los enemigos, reconocerán que tus planes vinieron de Dios, que tus sueños fueron implantados por Él y para Él y traerán paz. Pero deben de estar sincronizados con Dios.

NÚMERO 8: SER AGRADECIDO Y APRENDER A ESTAR CONTENTO

“Mejor es lo poco con justicia que la muchedumbre de frutos sin derecho.”

El camino fácil, da resultados caros. El agradecimiento, abre las puertas… La clave de la felicidad no está en lo que tenemos, sino en lo que agradecemos, en ser justos, en tener paz. Dicen que el ladrón juzga por su condición, el que hace cosas malas, o genera desde las malas ganancias, siempre tendrá que andar cuidando su espalda, siempre sospechando de todos, somos llamados como hijos de Dios a ser justos, a ser reflejos de Él.

NÚMERO 9: TENER UN PLAN SIEMPRE SERÁ MEJOR QUE IMPROVISAR

“El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.”

¿Porqué es bueno soñar, tener planes y propósitos? Porque siempre tener un plan será mejor que improvisar… Dios no improvisa, Dios siempre tiene un plan, siempre tiene un propósito. Dios no improvisó con Noé pidiéndole que construyera un arca, le dio medidas, le indicó materiales y planos. Dios no improvisó con José, le dio sueños, le capacitó en la cisterna, en la casa de Potifar, en la cárcel para llevarlo al lado del Faraón. Dios no improvisó con Esther, aún en medio de la perdida de sus padres, la llevó a su primo Mardoqueo y su enseñanza la llevo a ser reina. Con Moisés tampoco… criado como príncipe de Egipto, trabajo años en el desierto como pastor de ovejas para llegar a ser el libertador del pueblo de Dios y así podría seguir dando ejemplos. Dios tampoco improvisa con usted. Por eso, aunque podemos creer saber cuál es el mejor camino, solo Dios transforma caminos que parecen torcidos en autopistas de bendición. 

NÚMERO 10: DEJARME CORREGIR (DIOS ENDEREZA MIS PLANES)

“El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.”

Y este último versículo también nos recuerda que Dios endereza nuestros caminos, Él nos encarrila de Nuevo, así que no importa que tan torcido esté tu año, o creas que lo está, Dios lo puede enderezar… Y nosotros debemos de tener la disposición de dejarnos corregir, dejarnos enderezar por Él. Te animas hoy a construir tu vida, construir tu año al estilo de Dios.